Maridajes · referencias clásicas: la preparación y tu gusto importan más.
Raclette, fondue, tartiflette: queso fundido en cantidad. La regla de oro es local: un blanco de montaña seco y vivo, que corta la grasa en vez de cargarla. Un tinto ligero de Saboya (mondeuse) o un gamay sirven en el lado tinto.
Vivo y alpino: la jacquère y la altesse nacieron para el queso fundido.
Ligero, fresco, poco tánico; servir algo refrescado.
Un buen maridaje equilibra el plato y el vino: ninguno de los dos debe dominar. Las sugerencias de arriba son clásicos probados de la categoría, no reglas: la preparación, la salsa y tu gusto importan más. En caso de duda, el maridaje regional (el vino de la tierra del plato) falla pocas veces.
Caviste hace este maridaje con tus propias botellas: escribe « raclette » o « pescado » en la búsqueda de tu bodega y la app ordena tus vinos por afinidad, dando prioridad a los que están en su apogeo. Descubre Caviste.